martes, 30 de julio de 2013

¿Cuál es el problema con Carnevale?


Carnevale posee una ambientación perfecta para los pseudogóticos de medio pelo que le tenemos miedo a los tatuajes. El lugar más romántico del mundo convertido de la noche a la mañana en una vorágine de criminales, psicópatas y protomentalistas. Es decir, poniéndose a la altura del resto del país.

La principal lacra que le veo a tan prometedor arranque (a parte de que la gente siga viviendo en semejante islote; y que algunas de las miniaturas no sean, y con motivo, del gusto de todos) es su sistema de juego, que le impide pegar el petardazo que debería.

Mucho hemos hablado ya del problema de la Protección, que transforma lo que deberían ser rápidos y letales lances en las estrechas y estancas callejuelas, en ridículas melees de Barnabotis tomándose media hora para tumbar a una libidinosa Híbrida. Hemos probado diversas alternativas con mayor, menor e ínfimo éxito, acordando que transformar la Protección en una tirada igual a su valor a 7+ (anulando cada éxito una herida) permite resoluciones mas rápidas y mantiene la esencia de las reglas.

Pero esto no ha hecho más que ponerme de manifiesto otro problema del juego: los costes. No hay más que comparar los Barnabotis con el resto de Nobles de la lista de Patricios para darse cuenta de que pagan con creces ese punto adicional de Protección, que con este sistema se devalúa; y no termina ahí el asunto, porque puestos a revisar costes, las miniaturas con 4 puntos de acción son ridículamente caras, mientras que hay figuras con 3 puntos de acción que son más baratas (en ciertos casos, mucho) que una con 2. Y, hay que admitirlo, en un juego donde las miniaturas se activan de una en una, vaciando en el proceso su reserva de puntos de acción de una tacada, este atributo es el más valioso de la miniatura.

Me encanta el trasfondo de éste juego, pero al sistema le veo un fallo de base, una falta de coherencia y equilibrio interno que un juego no debería empezar a arrastrar desde sus comienzos.

¿Cómo lo veis vosotros?

2 comentarios:

  1. No estoy de acuerdo, a mi no me parece tan exagerado ese coste de puntos, ya que muchas veces afecta el Karma, atributos y sobretodo habilidades especiales en una miniatura mas allá de los puntos de acción. La mayoria de miniaturas tienen una funcionalidad muy marcada y pagas mas por esa funcionalidad que en si por lo que hace. Ejemplo los locos, tienen 3PA pero mas allá de darte magia con alegria no pueden hacer mucho mas de nada, lo pagas barato, pero tienes que estar todo el tiempo encima de el.

    Yo no le veo falta de coherencia, y el equilibrio es de los mayores que he visto en un juego de miniaturas (alguna como el domador de perros se escapa del equilibrio completamente), pero eso si, hay que tener bien claro que hace cada miniatura y dejarse de mata matas.

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  2. No me refería a los costes en general, sino a particulares. Ladrones de guante blanco, personalidades varias, son incosteables a 150 puntos, la cantidad estrella para la que el juego está concebido. Y lo más determinante de ese coste son los 4PA.

    Con las habilidades tengo sentimientos encontrados. Ejemplo, lo único atrayente del Noble sifilítico respecto a sus congéneres es la Fascinación. Por unos cuantos puntos más, vas a Ludópatas o Barnabotis, el primero con un perfilazo de atributos y el segundo mas caro y todo por su mejora en Protección. Y no me dirás que Ludópatas y Barnabotis no tienen el mismo papel sobre el tablero...

    Tziliar, ¿tú juegas la Protección tal cual te indica el reglamento? Si el equilibrio es que ninguna de las bandas toque a la otra en lo que dura el encuentro, si que es de los mayores...

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